La Liga
Luis Suárez vive su peor momento en el FC Barcelona desde su llegada en 2014. Números al margen, -que a lo sumo tampoco son malos-, el delantero uruguayo está dando sensaciones de estar en los últimos compases de su carrera. Lento, torpe, acelerado en la toma de decisión y muy errático de cara a portería, el internacional charrúa está provocando actualmente un déficit competitivo en su equipo. Es duro decirlo, pero es así.
Lejos de ser el delantero que a todos nos enamoró, -podríamos hablar de él como del mejor ‘9’ de la historia del club-, Suárez supone a día de hoy un contratiempo deportivo para el Barça y para todos sus integrantes. Entorpece las jugadas, se equivoca, se queja y, encima, no está acertado de cara a portería. No digo que esté acabado o que no pueda recuperar su nivel, sino que actualmente está preocupantemente mal.
Es por eso que creo que el Barcelona debe tomar medidas. De cara al verano está claro que ha de llegar un delantero de presente y, sobre todo, de futuro. En lo que a la actualidad respecta, Valverde debería sopesar cambios como, por ejemplo, centrar a Messi y colocar por fuera a Coutinho y a Dembélé. Pero Suárez, a día de hoy, no está bien.
