La Liga
El mal inicio de temporada ha hecho que la afición del Sevilla pida la dimisión de su presidente José Castro pero el nuevo entrenador de Nervión, Pablo Machín, tampoco se ha escapado de las criticas de la grada del Sánchez-Pizjuán. El conjunto andaluz no está adaptándose al sistema de juego que plantea el entrenador soriano y por el momento no está rindiendo al nivel que se le exige.
“El máximo responsable soy yo. Si la afición protesta y pita, está en su derecho”, dijo el técnico soriano en rueda de prensa asumiendo que lo que está pasando es culpa suya. El caso es que los planteamientos del técnico en las últimas derrotas ante Betis y Getafe no han gustado. Nadie duda de que le queda trabajo por delante para acoplar a la plantilla un modelo de juego en el que el sistema defensivo está siendo muy castigado por las lesiones en este inicio de temporada, pero lo cierto es que ya ha recibido sus primeras críticas.
