El Leganés, indignado, pretende llevar un paso más allá las quejas contra el VAR, pidiendo que se repita su partido frente al Levante por considerar que el sistema no funcionó correctamente.
Se refieren a la acción del 0-1, que llegó después de que Roger transformara un penalti en el minuto 45. El árbitro José Luis Munuera Montero decretó pena máxima por un derribo de Siovas sobre el propio Roger, aunque tras varias tomas no queda claro si el impacto (que no la caída), se produjo dentro o fuera del área. El colegiado no fue llamado para revisar la jugada y primó la decisión original, que acabó en un gol clave que hunde al Leganés el en pozo de la tabla.
Tras el partido, que finalizó 1-2, el malestar era palpable en el lado pepinero, que a través de su presidenta, Victoria Pavón, expuso la intención de pedir la repetición del partido desde el minuto en el que se produjo la jugada conflictiva. "Han pasado cosas muy graves, como pitarnos un penalti fuera del área, como ya pasó en Valencia", afirmó Pavón ante los medios, añadiendo que "el VAR no estaba funcionando correctamente, porque nos consta. Iba y venía", en unas acusaciones realmente graves que traerán cola.
Al respecto, el periodista de OndaCero MisterChip opinó que "la temporada pasada tampoco nos enterábamos de los errores de conexión, entre todos se están cargando la credibilidad de esta herramienta. Antes el operador era el dueño del VAR, pero ahora el proveedor de esta herramienta es el líder tecnológico".
Sin embargo, esta versión fue negada rotundamente por el colectivo arbitral, que defiende el buen funcionamiento del VAR, incluyendo esa jugada. “Para una total transparencia, se ha puesto a disposición de ambos clubes la posibilidad de visionarla y escucharla, para que lo puedan comprobar”, expuso en su nota de prensa el Comité Técnico de Árbitros.