UEFA Europa League
Santiago Ascacibar se ha convertido en uno de los nombres propios del mercado de pases en el fútbol argentino. El centrocampista y actual capitán de Estudiantes de La Plata, con apenas 28 años, ha despertado el interés de los dos colosos más grandes del país: River Plate y Boca Juniors. La sola posibilidad de que uno de ellos se haga con sus servicios ya ha generado un enorme revuelo, no solo por lo que puede aportar dentro del campo de juego, sino también por el fuerte impacto simbólico que tendría su fichaje en la eterna rivalidad.
En los últimos días, las oficinas de ambos clubes han incluido a Ascacibar como una prioridad real de cara al próximo mercado. Su perfil encaja con necesidades concretas tanto en el esquema de River como en el de Boca: equilibrio en la mitad de la cancha, liderazgo, despliegue físico y una mentalidad competitiva que lo ha convertido en uno de los referentes del fútbol local. Su regularidad y carácter lo han colocado en la mira, en un contexto donde reforzar el mediocampo es una urgencia para ambos equipos.
Una pieza clave para cualquier mediocampo
Santiago Ascacibar se ha ganado a pulso su lugar como uno de los centrocampistas más completos de la liga argentina. Su capacidad para recuperar balones, ordenar al equipo y liderar desde la actitud lo convierte en un jugador sumamente valorado por los entrenadores. A eso se suma su experiencia en el fútbol europeo, donde tuvo un paso que le permitió adquirir una visión más amplia del juego y una mayor madurez táctica.
En Estudiantes de La Plata no solo cumple funciones futbolísticas, sino también emocionales. Como capitán, es la voz autorizada dentro del vestuario y el espejo en el que se miran los futbolistas más jóvenes. Esa ascendencia es precisamente uno de los factores que más seduce tanto a River como a Boca, clubes que buscan perfiles capaces de asumir responsabilidades en momentos de máxima presión.
River y Boca, una batalla más allá del campo
El duelo entre River Plate y Boca Juniors por Ascacibar ya se vive como un nuevo capítulo del superclásico, pero fuera del césped. Para River, su llegada significaría sumar un jugador que entiende el juego desde la intensidad y el sacrificio, piezas fundamentales en el ADN que Marcelo Gallardo busca reconstruir en su equipo. En el Monumental no quieren quedarse atrás y están dispuestos a hacer un esfuerzo económico importante para competir por su fichaje.
Sin embargo, Boca Juniors parte con una ligera ventaja. En Argentina se habla cada vez con más fuerza de que Ascacibar vería con mejores ojos vestir la camiseta azul y oro. Ya sea por una cuestión de simpatía, proyecto deportivo o simple intuición, el mediocampista parece más inclinado a recalar en La Bombonera. Esa preferencia, aunque no definitiva, ha inclinado la balanza del lado xeneize en los últimos días.

Un traspaso millonario y una decisión trascendental
Las cifras que se manejan alrededor de la operación alcanzan los siete millones de euros, una cantidad considerable para el fútbol argentino. Estudiantes de La Plata sabe que tiene en sus filas a uno de los jugadores más cotizados del mercado local, por lo que no piensa dejarlo salir fácilmente ni por una suma menor. El club intentará sacar el máximo beneficio posible, consciente de que será muy difícil retenerlo si llega una oferta convincente.
Ahora, la pelota está en el tejado de los grandes. Tanto River como Boca deberán mover fichas con inteligencia, rapidez y convicción si quieren quedarse con uno de los mediocampistas más codiciados del país. La decisión final de Ascacibar no solo marcará su futuro profesional, sino que también encenderá aún más la histórica rivalidad entre los dos gigantes del fútbol argentino.
