La Liga
La continuidad de Ronald Koeman parece un hecho. Y los rumores de los medios de comunicación más importantes de España afirman que hasta podría firmar una renovación por una temporada más, es decir, que terminaría su contrato en verano del 2023. Una sorpresa mayúscula después de que el neerlandés parecía tener las maletas listas para irse apenas terminara el último partido de la La Liga. El fútbol es la dinámica de lo impensado y eso no solo se demuestra dentro de la cancha.
La situación económica del FC Barcelona es más complicada de la que muchos piensan. Las deudas le han quitado mucho margen de maniobra a Joan Laporta, quien no quiere a Koeman como entrenador, pero existen muchos factores que lo terminan manteniendo en el cargo por lo menos seis meses más.
-Rescindir su contrato es una complicación económica muy alta. Se hablan hasta de 13 millones de euros.
-Todos los entrenadores que quiere Laporta le han dicho que no (Klopp, Flick, Nagelsmann…)
-Laporta no confía todavía en García Pimienta y Xavi Hernández para tomar el cargo.
-Mateu Alemany y parte de la directiva está feliz con el trabajo de Koeman, y le han comentado al presidente que debería considerar su continuidad.
La peor decisión de Joan Laporta
No parece haber vuelta atrás. Koeman seguirá como entrenador del Barcelona para la próxima temporada, pese al disgusto de Laporta y la intención que tiene de construir un nuevo proyecto en base al estilo que hizo grande al club.
Pero, más allá de la continuidad del cuerpo técnico, el verdadero error del nuevo presidente del club es forzar al entrenador a jugar como él quiere que juegue, tanto a nivel de sistema como de ideas. Pese a ser quien toma las decisiones y quiere intentar promover un estilo de juego cercano al que llevó a la institución culé al éxito, no puede imponerse a un entrenador en cuanto a su trabajo (pizarra, cambios, sistemas, propuesta) y mucho menos forzarle a hacer para quedarse, haciéndolo apostar por una idea en la que no cree y que, posiblemente, no sabe ejecutar. No puede ser una dictadura.
Si le va mal a Koeman, siguiendo los lineamientos del presidente, el culpable va a ver Laporta y compañía. Y es totalmente cierto. No pueden imponerle nada al entrenador con lo que tenga que ver con su trabajo.
Lo mejor que puede hacer Laporta es despedir a Koeman para apostar por un entrenador que pueda promover su idea o dejar al neerlandés, pero dejándole ser él mismo pese a que no le guste. Si vas a dejar a un director técnico, tienes que darle confianza a él y a sus conceptos, porque solo estarías dando por perdida la temporada.
