La Liga
Sin duda, el encuentro disputado en la jornada de ayer entre Fútbol Club Barcelona y Real Madrid sobre el césped del Santiago Bernabéu dejó entrever algunas claves tácticas muy interesantes. La batalla de los banquillos se la llevó de manera amplia Zinedine Zidane, que fue el que acabó consiguiendo su objetivo, aunque no fue menos importante la actuación de muchos de los futbolistas blancos y la actitud del plantel ante el igualado encuentro que se estaba generando. Las recuperaciones de balón, los robos de pelota y la salida tras los mismos, fueron claves en el resultado final.
Según la página deportiva AS, en su apartado de estadísticas de cada partido, el Real Madrid consiguió realizar 2 recuperaciones en zonas altas de presión durante los primeros 45 minutos, mientras que en la segunda mitad se elevó a 12. La presión en su propio campo asfixió a un Fútbol Club Barcelona que seguía insistiendo en su inexpugnable idea de sacar el balón jugado desde Marc-André ter Stegen, algo inviable ante una presión rival tan fuerte.
La preocupación y gravedad de estas pérdidas crece si tenemos en cuenta que regalar el balón esa zona es hacerlo a 15-20-25 metros de tu propia portería, donde un contragolpe puede ser letal y acabar convirtiéndose en un gol en contra. Sin duda, el Real Madrid deberá seguir aplicando esa presión alta ante equipos de estilo de juego similar (veremos en Manchester) y el Barcelona tendrá que modificar sus planes conforme al entorno.
