La Liga
El Sevilla FC de Pablo Machín tiene un enorme problema. A tres días de empezar oficialmente su temporada 2018/19, -juega el jueves la ida de la previa de la Europa League-, el cuadro hispalense sigue sin lograr cerrar la gran mayoría de incorporaciones que lleva tiempo demandando el técnico soriano: Dos centrales, un delantero centro al uso y un mediocentro de contención, como poco.
A 23 de julio y a nada de jugar ante el Újpest, el Sevilla sólo ha logrado anunciar las llegadas de Tomas Vaclik -presuntamente fichado para ser el suplente de Sergio Rico- y del pivote defensivo Ibrahim Amadou. Además de haber ejecutado la opción de compra que tenía con Roque Mesa. A su vez, ha visto salir -traspasados o porque terminaban sus respectivas cesiones- a Clement Lenglet, Guido Pizarro, David Soria, Miguel Layún, Johannes Geis, Sandro Ramírez y Lionel Carole. El problema es mayúsculo, para qué nos vamos a engañar.
Consciente de ello, Joaquín Caparrós trabaja a conciencia para darle a su nuevo entrenador los mejores mimbres posibles para encarar la nueva temporada. Que se sepa, a día de hoy el Sevilla trabaja en grandes nombres como Bakayoko, Kalinic, Maxi Gómez, Sergi Gómez, Batshuayi, Djené, Djiku, N’Koulou y Ferrari. Alguno llegará… ¿no?
