La Liga
La selección argentina se despidió en el día de ayer de los juegos Olímpicos tras empatar 1-1 frente a España, lo que unido a la victoria Egipto sobre Australia certifico el adiós prematuro de la selección albiceleste de un torneo que ganó dos veces consecutivas en 2008 y 2012 con una generación que está a años luz de lo que se puede ver a día de hoy.
Y es que el fútbol argentino, a pesar de contar con jóvenes promesas como Ezequiel Barco, Pedro de la Vega, Nehuén Pérez o Thiago Almada entre otros, sufre un serio problema con ese recambio generacional que tarde o temprano tendrá que tomar el testigo de los Leo Messi, Sergio Agüero y compañía, algo que no parece nada sencillo por todo lo logrado por estos jugadores a lo largo de sus respectivas carreras deportivas, y sobre todo por la sensación de falta de calidad de estos nuevos talentos, que incluso están teniendo más de un problema para dar el salto a Europa.
Futuro cuanto menos preocupante
El fútbol argentino siempre ha contado con una facilidad asombrosa para llevar jóvenes talentos al viejo continente, pero en los últimos años el goteo ha sido mucho menor en comparación a años anteriores, lo que hace pensar si esa nueva generación de futbolistas argentinos pudiera no tener la calidad suficiente como para jugar en Europa, lo que supondría un serio estancamiento del desarrollo de estos futbolistas, en un panorama nada alentador al que habrá que prestar especial atención en los próximos años.
