El mundo del fútbol sigue en estado de shock después de que en el día de ayer se hiciese oficial la salida de Leo Messi del FC Barcelona, algo que se produjo contra todo pronóstico después de que tanto el futbolista argentino como el conjunto azulgrana hubiesen acordado las condiciones de su renovación, la cual no se pudo llevar a cabo ya que el conjunto azulgrana incumplía la normativa del límite salarial impuesta por LaLiga.
Ese argumento es precisamente el que muchos aficionados del Barcelona ponen sobre la mesa para explicar que Messi no vaya a seguir jugando en el Camp Nou la próxima temporada cuando es un problema mucho más serio que ha llevado al conjunto catalán a vivir una situación que parecía imposible hace unos años, viviendo el barcelonismo una ceguera constante que ya comienza a preocupar y mucho después de los últimos episodios vividos en los últimos tiempos.
La afición mostró su descontento con algunos futbolistas de la primera plantilla como el francés Antoine Griezmann, al que le acusan directamente de ser el culpable de la marcha de Leo Messi cuando realmente el ex futbolista del Atlético de Madrid lo único que hizo su momento fue aceptar las condiciones de su contrato con el Barcelona, que por su parte fue el principal responsable de que el futbolista francés cobre a día de hoy 36 millones de euros por temporada.
Otros contratos desorbitados
Esto también ocurre con los 20 millones de Coutinho los 16 de Pjanic o Sergio Busquets, los 12 de Umtiti, los 10 de Frenkie De Jong o los 8 de Trincao por poner varios ejemplos en la escala salarial de un Barcelona que no ha tenido consideración alguna al negociar los salarios de sus futbolistas, lo que ha derivado en una quiebra económica absoluta de la que no ha podido librarse este verano, teniendo que tomar por tanto esa difícil decisión de dejar marchar a Messi siendo única y exclusivamente el Barcelona por la mala gestión deportiva de los últimos años a las órdenes de Josep María Bartomeu, el responsable de este desastre.