La Liga
El Granada CF sufrió una dura transformación en verano tras lograr la permanencia en Primera División. La sociedad china Link International Sports Limited, del grupo Desports, compró el club. En su nuevo proyecto, encabezado deportivamente por Pere Guardiola, el Granada negoció con Jorge Sampaoli pero contrató a Pacó Jémez como su entrenador para las tres próximas temporadas.
La destitución de Paco tras la sexta jornada de Liga significó una mancha en el currículum del entrenador canario, pero también delató la fragilidad del nuevo proyecto. La profunda remodelación de la plantilla ha dado lugar a una Torre de Babel sin identidad colectiva.
Un dato refleja de forma inequívoca la provisionalidad del proyecto deportivo del Granada. El club ha fichado a trece jugadores con la etiqueta de ‘cedidos’, por lo que, en principio, todos ellos regresarán a sus equipos de origen a final de temporada: Gabriel Silva (Udinese), Jon Toral (Arsenal), Jeremie Boga (Chelsea), Victorien Angban (Chelsea), Guillermo Ochoa (Málaga CF), Ezequiel Ponce (AS Roma), Gastón Silva (Torino FC), Sergi Samper (FC Barcelona), Andreas Pereira (Manchester United), Franck Tabanou (Swansea City), Rubén Vezo (Valencia CF), Alberto Bueno (Oporto) y Artem Kravets (Dinamo Kiev).
Al margen de las pequeñas cantidades invertidas en estas cesiones, el Granada se ha gastado algo menos de nueve millones en los fichajes de Mehdi Carcela, José Angulo y Omer Atzili, mientras Tito y Saunier llegaron con la carta de libertad. Por el contrario, el equipo perdió a jugadores valiosos como Adalberto Peñaranda e Isaac Success, algo casi inevitable por la marcha del club de la familia Pozzo. El resultado provisional es un múltiple cambio de cromos con un año de caducidad en la mayoría de los casos, la temprana destitución de Paco Jémez y una trayectoria preocupante en la fase inicial de la Liga.
