Eduardo Camavinga vuelve a ser uno de los señalados para salir en este mercado de fichajes del Real Madrid ya que se plantea una reconstrucción del centro del campo. El club blanco no tiene una necesidad urgente de vender, pero el nuevo escenario con más competencia en la medular ha abierto una puerta que hace unos meses parecía impensable.
La cifra que se maneja en las oficinas de Valdebebas ronda los 60 millones de euros, una cantidad que serviría para recuperar margen financiero y sostener nuevos movimientos. El francés, de 23 años, quiere seguir, aunque su futuro dependerá de la pretemporada y de la lectura final del nuevo entrenador.
Eduardo Camavinga pierde espacio en el plan del Real Madrid
El problema para Eduardo Camavinga no es solo su rendimiento irregular, sino el cambio de contexto. La llegada de Bernardo Silva y la posibilidad de cerrar un gran fichaje como Enzo Fernández dejan el centro del campo mucho más cargado, con menos minutos para perfiles que necesitan continuidad.
A eso se suman nombres consolidados como Fede Valverde, Tchouameni y Bellingham, tres piezas que cubren tanto el doble pivote como la zona más adelantada de la medular. En ese reparto, el francés puede pasar de recurso valioso a futbolista con un papel demasiado secundario.
El jugador conserva cartel en Europa, especialmente en Inglaterra, Italia y Francia. Sin embargo, su valor de mercado ha caído de los 100 millones que llegó a alcanzar a unos 50 millones, según la última tasación de Transfermarkt, un descenso que refleja sus altibajos y sus problemas para consolidarse.
José Mourinho tendrá la última palabra con Eduardo Camavinga
La fecha marcada es el 13 de julio, cuando arranca la pretemporada y José Mourinho empiece a trabajar con los primeros jugadores. Hasta entonces, la teoría de mercado puede cambiar si el entrenador detecta que Eduardo Camavinga todavía puede ser importante en su estructura.
El técnico portugués valora la intensidad, la energía y la capacidad para corregir metros hacia atrás, cualidades que el francés tiene de sobra. La duda está en su toma de decisiones, en la regularidad y en algunos momentos clave que le han dejado señalado durante el último curso.
Uno de los episodios que más pesa es su expulsión ante el Bayern de Múnich en Champions, una acción que reforzó la sensación de que sigue necesitando madurez competitiva. En LaLiga, tampoco logró sostener una versión dominante durante demasiadas jornadas consecutivas.

LaLiga puede perder a un centrocampista con mercado
Aunque su continuidad no está descartada, el escenario actual invita a escuchar ofertas. El club blanco ya trabaja en varias salidas y no ve con malos ojos una venta importante si sirve para equilibrar una plantilla cargada de nombres en la zona media.
La situación también se explica por el perfil de plantilla que quiere construir José Mourinho. Si finalmente llegan más refuerzos para el centro del campo, la salida de Eduardo Camavinga permitiría abrir espacio salarial, liberar minutos y financiar una apuesta más agresiva por el extremo derecho.
No sería una decisión sencilla, porque el francés sigue teniendo edad, físico y margen para volver a crecer. Pero el mercado se mueve por momentos, y quizá este sea el punto en el que el club pueda sacar una cantidad interesante antes de que su cotización baje todavía más.
Por eso, Eduardo Camavinga afronta semanas decisivas. Su deseo pasa por seguir de blanco y competir por un puesto, pero el Real Madrid ya ha fijado un precio de salida y LaLiga podría despedirse de uno de sus centrocampistas más potentes si aparece una oferta cercana a los 60 millones.