La Liga
Isco Alarcón y Gareth Bale viven un momento difícil en el Real Madrid. El mediapunta malagueño vuelve a ser un jugador intermitente en las alineaciones titulares, mientras el extremo galés ha perdido su estatus de indiscutible en los grandes partidos.
Sea por voluntad del club, de los propios jugadores o de ambas partes, la continuidad de Isco y Bale en la temporada 2018-19 es una incógnita. En caso de negociar un traspaso, el Real Madrid deberá pedir un precio acorde con las cantidades pagadas por los futbolistas más caros en los dos últimos años.
Bale e Isco, con unas excelentes condiciones técnicas, se encuentran en la plenitud de su carrera. Sin duda, el precio de ambos debería superar la cantidad percibida por la venta de Álvaro Morata (75 millones) en el pasado mercado de verano.
Los precios pagados en el último año por jugadores como Philippe Coutinho y Ousmane Dembélé (160 y 145 millones respectivamente, incluyendo variables), Romelu Lukaku y Virgil van Dijk (85 millones) han marcado una tendencia en Europa. El valor de mercado de los futbolistas más caros aumentará previsiblemente en verano, especialmente si el Madrid pide precio por jugadores de la talla de Neymar, Harry Kane, Eden Hazard o Mohamed Salah.
Probablemente, Bale sea el hombre más deseado por los clubes de la Premier League, acostumbrados a pagar un sobreprecio. El club blanco debería exigir un mínimo de 130 millones de euros por el galés, aunque esta cantidad puede quedar desfasada en función de la evolución del mercado en los próximos meses.
En consonancia con los precios citados anteriormente, Isco, que en abril cumplirá 26 años, no debe ser traspasado por menos de 90 millones.
