La Liga
Es muy probable que todos coincidamos en que Malcom nos parece un buen jugador. Es joven, tiene maneras, condiciones y, en Francia y en España, ha dejado más de un detalle de su calidad. Además, el FC Barcelona pagó 41 millones por él en verano para robárselo a la mismísima AS Roma de Monchi, así que malo no puede ser. Sin embargo, su situación en la Ciudad Condal es la que es por lo que el debate está servido: ¿Hay que hacer caso al entrenador o a la dirección deportiva?
Ernesto Valverde: Los entrenadores, como máximos responsables de un grupo, suelen tener sus preferencias a la hora de tomar decisiones, y está claro que Malcom no está entre ellas. Lo cual no significa que Valverde considere que no tiene nivel para el Barça, sino simplemente que no es de su agrado o que no le gusta para lo que él quiere proponer como técnico. Así que, si la idea es que siga en el banquillo azulgrana, mejor darle salida… ¿no? De primeras, hoy ya hemos publicado que hay dos clubes interesados en él.
Dirección deportiva: Si la secretaría culé instó al club a pagar más de 40 millones por él sería porque le vio algo interesante, ¿verdad? Así pues, si lo importante no es el entrenador sino el futuro del Barça, ¿qué sentido tiene vender a un jugador en quien la dirección deportiva tiene grandes esperanzas? Como decíamos, el debate está servido.
