La Liga
El rendimiento de James Rodríguez durante el último mes ha sido criticado por un sector de la prensa y la afición. El jugador colombiano ha pasado desapercibido en algunas fases de los partidos más recientes del Real Madrid.
Más allá de su estado de forma o su rendimiento individual, la aportación de James al equipo blanco ha estado claramente condicionada por la decisión de Zinedine Zidane de alinearle como extremo derecho en ausencia de Gareth Bale. El talento de James puede resultar útil en cualquier zona del centro del campo, pero el colombiano no es un jugador de banda.
Dada su condición de zurdo, la salida natural de James desde la banda derecha es el centro cerrado al área. El colombiano se encuentra desubicado cerca de la línea lateral y apenas puede exhibir su mayor virtud: el disparo desde fuera del área.
Actualmente, James es un futbolista desaprovechado en el Real Madrid, no sólo por su intermitente participación, sino también por su posición en el terreno de juego, fruto del sistema 4-3-3 y de la preferencia de Zidane por Isco en la zona central.
James pudo brillar cuando actuó como mediapunta. Sin ir más lejos, en la reciente visita del Real Madrid a Eibar. La banda anula las mejores virtudes del colombiano, damnificado por el exceso de mediapuntas en la plantilla y por el 4-3-3 que promulga Zidane cuando no hay lesiones en la delantera.
