Entramos en la era del trueque. En el fútbol siempre han mandado los grandes traspasos, pero la nueva realidad actual obliga a adaptarse a un mercado más parecido al de la NBA, donde el intercambio de piezas prima con el objetivo de que ambas partes salgan ganando.
¿Qué me puedes dar tú que yo necesite y viceversa? Esa son las preguntas que se están haciendo en muchos despachos. Vamos a proponer algunas posibilidades que podrían llegar a buen puerto, aunque para ello se tienen que dar circunstancias que en la cultura futbolística no son habituales, como la voluntad de los jugadores, que no son meras mercancías como en el deporte norteamericano y suelen tener capacidad de decisión en su futuro, así como los agentes o intermediarios que dificultan macro-operaciones, primando siempre el interés económico por encima del deportivo.
Uno de los posibles trueques que ha sonado en los últimos días es el de Arthur Melo por Pjanic. La Juventus gana un jugador con proyección y el Barça se asegura el corto plazo con un centrocampista contrastado. En el Madrid, un posible trueque puede ser traer a Pogba a cambio de Modric y Jovic. De esta forma el United pierde a su referente pero gana en presente y futuro.
El Atlético de Madrid podría incluir un paquete interesante con Vitolo y Correa, que por ejemplo podría interesar al Valencia a cambio de Rodrigo. En el Sevilla quieren a Rakitic a toda costa y el Barça podría estar interesado en alguna pieza sevillista como Diego Carlos, operación que podría ser factible si los blaugrana incluyen algo más en el intercambio cediendo a alguna de sus promesas como Pedri.
Los trueques propuestos son en su mayoría pura ficción, pero seguro que alguno de los nombres propuestos están sonando en muchos despachos del fútbol continental. Es momento de que los directores deportivos se reinventen y consigan reforzar su plantilla sin que se resienta el balance económico. ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llegar los equipos?