El Liverpool realizó este verano el fichaje del guardameta brasileño Alisson, que llegó procedente de la Roma a cambio de 63 millones de euros, lo que le convirtió en uno de los porteros más caro de la historia del fútbol mundial.
Alisson llegó después de brillar en el club italiano, y estar a punto de ayudar a los suyos a meterse en la final de la Champions League, cuyo puesto fue precisamente para un Liverpool que posteriormente acabó cayendo ante el Real Madrid.
Alisson comenzó con ciertas dudas que hicieron plantearse al club la idoneidad de su fichaje, pero el jugador ha ido demostrando con el paso del tiempo que es uno de los mejores del mundo en su posición y que está capacitado para ayudar al Liverpool a conseguir los grandes títulos a los que aspira este curso y que hacen soñar a la afición de Anfield.