La Liga
El Athletic Club de Bilbao anunció ayer por la mañana la siempre chocante -aunque esperada- decisión de destituir a Eduardo Berizzo. Consecuencia de los malos resultados y del peligroso devenir del equipo en Liga, la cúpula rojiblanca buscó el modo más fácil y cómodo de intentar revertir una dinámica: echando al entrenador. En mi opinión, sin embargo, el problema es otro.
Pese a que creo que el Athletic tiene mucho mejor equipo de lo que da a entender la clasificación, el cuadro bilbaíno tiene una plantilla excesivamente descompensada: bien en la portería, buena línea defensiva… pero un centro del campo y una delantera que deja mucho que desear. Sobre todo, por la incapacidad generacional de compensar las evidentes carencias.
Obviando la defensa y la portería, el Athletic Club sigue dependiendo en exceso de hombres como Beñat (31 años), Mikel Rico (34), Raúl García (32), Susaeta (30) y Aduriz (37), entre otros. Jugadores que no digo que no sean válidos, sino simplemente que no pueden seguir ofreciendo lo mismo que ofrecían hace 3 o 4 temporadas. La gran pregunta es: ¿De dónde sacas relevos?
Por tradición, el cuadro rojiblanco no ficha jugadores que no sean nacidos o formados en el País Vasco o en Navarra. Lo cual supone un hándicap enorme para su planificación anual, pues depende exclusivamente de lo que salga de su propia cantera o de que haya algún jugador que destaque y que cumpla las condiciones anteriormente comentadas. Es por eso que creo que el Athletic debería matizar su política. No pasar de blanco a negro y comenzar a fichar de todo, pero sí abrir un poco su mercado e ir también, por ejemplo, a por jugadores de toda España. Y punto, nada más.
