La Liga
Joan Francesc Ferrer Sicilia, más conocido como ‘Rubi’, no ha comenzado su andadura en el Sporting de Gijón con buen pie. Pese a llegar como presunto ‘salvador’ del conjunto asturiano, el técnico catalán sigue sin conocer la victoria tras tres partidos al frente del bloque rojiblanco. Aunque no sólo sus resultados generan preocupación, sino también sus medidas: la última, ‘echar’ del vestuario al histórico capellán Fernando Fueyo.
Considerado un símbolo del Sporting, -llevaba 20 años entrando antes del partido al vestuario para rezar un padrenuestro con los jugadores, así como casando a futbolistas, bautizando a sus hijos…-, la decisión de Rubi ha despertado muchas críticas en las redes sociales, donde centenares de aficionados rojiblancos han mostrado su desacuerdo con la medida impuesta por el entrenador catalán.
Una decisión que, según el propio Rubi, nada tiene que ver con cuestiones religiosas, sino únicamente con el rendimiento de los deportistas: “Se ha llevado a un extremo exagerado. No es que no entre Fueyo, es que no entra nadie; está para ayudarnos cuando quiera, pero antes del partido el vestuario quiere estar solo”, ha explicado el técnico, quien también ha prohibido la entrada a algunos auxiliares, médicos y al delegado del equipo, Mario Cotelo.
