El Liverpool ya trabaja en el escenario post-Salah. La salida del egipcio parece cuestión de tiempo y en Anfield son conscientes de que sustituir a una leyenda no es una tarea sencilla. La planificación ofensiva del próximo verano será determinante para mantener el nivel competitivo del equipo.
La prioridad está clara, aunque no será una operación sencilla. A continuación, todos los detalles de los planes en Anfield.
Michael Olise, la opción soñada
Michael Olise es el gran objetivo del Liverpool para asumir el vacío que dejará Mohamed Salah. El atacante del Bayern de Múnich se ha consolidado como una estrella de primer nivel gracias a su talento creativo, su capacidad de desequilibrio y su producción ofensiva constante.
El problema es evidente: el Bayern no tiene intención de facilitar su salida. Olise es una pieza estratégica en el proyecto bávaro y su valor de mercado está en máximos. Convencer al club alemán exigirá una oferta descomunal, además de seducir al jugador con un proyecto deportivo irresistible.
En Anfield saben que la operación roza la complejidad máxima.
Yan Diomande, el plan alternativo
Ante las dificultades, el Liverpool ha activado una vía alternativa. Yan Diomande, actual futbolista del RB Leipzig, se ha convertido en el plan B.
A sus 19 años, el costamarfileño ha explotado en la Bundesliga tras su etapa en el Leganés. Su velocidad, potencia en carrera y capacidad para atacar espacios lo sitúan como una de las mayores promesas del fútbol europeo. Además, su margen de crecimiento es enorme, lo que encaja con la estrategia de rejuvenecimiento progresivo del Liverpool.
Eso sí, el Leipzig ha fijado su precio de salida en 100 millones de euros, una cifra que demuestra la confianza absoluta que tienen en su proyección.

Un verano clave en Anfield
La dirección deportiva del Liverpool analiza con lupa cada escenario. Apostar por Olise significaría incorporar un talento ya consolidado; lanzarse por Diomande implicaría confiar en una joya con potencial para dominar la próxima década.
La salida de Salah obliga a acertar. No se trata solo de reemplazar goles y asistencias, sino de encontrar un futbolista capaz de asumir liderazgo ofensivo en el corto y medio plazo.
El verano promete movimientos de gran calibre en Anfield. La reconstrucción del ataque está en marcha y uno de estos dos nombres apunta a convertirse en protagonista absoluto del mercado.