Juan Carlos Garrido está viviendo una auténtica pesadilla en el fútbol marroquí. El técnico valenciano, desde hace dos meses primer entrenador del Raja de Casablanca, ha tenido que prestar dinero de su bolsillo a jugadores porque el club les debe ya varias mensualidades.
Según desvela el rotativo ‘Asabah’, Garrido ha dejado ya 3.000 dirhams, -casi 300 euros-, al congoleño Loma Mabidé y otros 1.000, -casi 100-, al gabonés Samsung Mbenge, quienes arrastran un largo conflicto laboral con el club, al igual que el resto de la primera plantilla. Cantidades insignificantes para el técnico, que no para los futbolistas, quienes juegan en un país donde el sueldo medio es de 375 euros.
Tal y como explica ‘Cadena Ser’, el joven entrenador ha llegado a Casablanca en uno de los peores momentos de la historia del club. Los futbolistas del Raja, de hecho, han amenazado ya a los dirigentes con no jugar ni entrenar si no se les paga lo debido.