La Liga
Gerard Piqué fue claro, directo y contundente con su opinión de ayer por la noche, tras el empate ante el Valencia: no pasa por su mejor momento, pero no puede descansar porque no tiene recambio natural en la plantilla. ¿Error de planificación? ¿Mensaje a Valverde? Sinceramente, da lo mismo. De lo que me gustaría hablar es de lo siguiente: ¿Por qué ‘el Txingurri’ casi nunca junta a dos centrales zurdos al mismo tiempo?
Que Piqué no tiene suplente no es del todo cierto. Es verdad que en el primer equipo culé no hay más zaguero diestro que el defensa catalán, pero ni es el único central ni es el único que puede ocupar su puesto: Thomas Vermaelen y Clément Lenglet también pueden. Entonces… ¿por qué no descansa nunca el bueno de Gerard?
Para empezar, creo que hay un punto de miedo que Valverde debe superar, pues en muchísimas ocasiones ha jugado con dos centrales diestros -Piqué y Mascherano o Piqué y Mina- y no ha pasado absolutamente nada. Bien es cierto que los zurdos son más cerrados y que tienen menos dominio de la lateralidad de un diestro, nada impide al ‘Txingurri’ jugar con dos defensas que dominen más el pie izquierdo que el derecho. O pierde el miedo a hacerlo o el defensa catalán no descansará nunca.
