La Liga
Mariano Díaz se incorporó el pasado verano al primer equipo del Real Madrid con la ilusión propia de un canterano que alcanza su meta. Otros equipos de España, Inglaterra y Alemania quisieron aprovechar su inexperiencia en la élite y le ofrecieron una vía para crecer mediante una cesión.
Pero el delantero dominicano confió en sus posibilidades y decidió luchar por un puesto en el Real Madrid, a sabiendas de la superior jerarquía de Karim Benzema y Álvaro Morata en la plantilla. Unos meses después, la ambición de Mariano ha resultado perjudicial. Ha gozado de oportunidades en la Copa del Rey, una competición idónea para las rotaciones, pero su participación en la Liga española y la Liga de Campeones ha sido insignificante: 40 minutos entre ambas.
Todo ello, en una temporada en la que Benzema no está mostrando su mejor nivel y Morata ha permanecido varias semanas de baja por lesión. Mariano cumplirá 24 años en agosto. No ha sido un canterano precoz, sino todo lo contrario, y el próximo verano supondrá un momento crítico en su carrera. La luz del Madrid resulta atractiva, pero tanto Mariano como el club deberán analizar la situación con realismo y transparencia, sin esperanzas infundadas.
