La Liga
Olivier Giroud y Nikola Kalinic suenan con mucha fuerza para llegar al Atlético de Madrid este verano. Y la verdad, no es casualidad. Sea cuál sea de los dos el que termine llegando al Manzanares, uno de los dos lo hará, lo cual supondrá que Simeone cuente este curso con un perfil de ariete que aún no tiene: uno grande, que se las quede, que juegue bien de espaldas y que domine como pocos el juego aéreo.
Sin ser dos goleadores de 30 o 40 dianas por temporada, tanto Giroud como Kalinic son un tipo de ariete que, tal y como comentaba, no tiene el Atlético actualmente en plantilla. Tiene a atacantes fuertes y agresivos (Diego Costa), a otros tremendamente talentosos (Griezmann) y a algunos que si por algo destacan es por su velocidad (Correa y Gameiro), pero a ninguno para esos momentos y esos partidos de juego directo, de disputas aéreas y de centros laterales. Y es por eso que Simeone y compañía piensan en los dos jugadores anteriormente citados, para mejorar su plantilla y para tener cuantas más soluciones mejor.
