La Liga
Ernesto Valverde tomó ayer una decisión tan arriesgada como exitosa, aunque fácilmente reprochable. Tras la derrota ante el Sevilla en el partido de ida de Copa del Rey, el técnico del FC Barcelona decidió alinear a los ‘intocables’ y sentar a los futbolistas que venían jugando la competición copera. La gran pregunta es: ¿para qué sirve entonces la famosa segunda unidad?
A diferencia de lo que venía haciendo en Copa, Valverde dejó fuera del once a los Semedo, Vidal, Aleñá, Malcom, Murillo y compañía, para devolver al verde a los Roberto, Arthur, Messi y Suárez de turno. ¿Incorrecto? No, al fin y al cabo, el Barça tenía la obligación de remontar. ¿Criticable? Está claro, pues estoy convencido que fue un palo para los futbolistas que suelen tener menos minutos en Liga y Champions.
Independientemente de que luego jueguen en otras competiciones, ¿de qué sirve haber mejorado el fondo de armario si al mínimo revés se recurre a los cracks de siempre? ¿Qué sentido tiene haber traído a Murillo si en la Copa juega Piqué? ¿Qué pensarán hoy los Vidal, Aleñá, Malcom y compañía? Sea lo que sea, lo que está claro es que Valverde es el primero que no termina de confiar en su presuntamente mejorada ‘Unidad B’… y que siempre terminan jugando los mismos.
