La Liga
Antoine Griezmann renovó recientemente su contrato con el Atlético de Madrid. Sin embargo, este acuerdo no supone un blindaje del delantero francés por el club rojiblanco.
El anterior contrato de Griezmann con el Atlético finalizaba en junio de 2020, mientras el actual se extiende una temporada más. Cuatro años antes de la fecha indicada, esta ampliación de doce meses apenas tiene relevancia.
Al margen del salario del jugador, Griezmann y el Atlético pactaron un aumento de la cláusula de rescisión. Ésta subió de 80 a 100 millones de euros, una cifra muy respetable, pero insuficiente para ahuyentar a los clubes económicamente más poderosos de Europa.
Sin ir más lejos, el Manchester United fichó hace un año a Anthony Martial por una cantidad que puede alcanzar los 80 millones de euros según diversos objetivos. Y el Manchester City pagó unos 75 millones por Kevin de Bruyne. Ninguno de estos jugadores es comparable a Griezmann a día de hoy. Incluso, el delantero francés está refrendando su excelente temporada en el gran escaparate que supone la Eurocopa.
100 millones de euros por un atacante con el presente y el futuro de Griezmann es una cantidad asumible para los clubes más ricos de Europa. Especialmente para el París Saint-Germain, dispuesto a desembolsar una lluvia de millones por un delantero ‘estrella’ que supla a Zlatan Ibrahimovic.
A pesar de su reciente renovación, el futuro de Griezmann en el Atlético sigue dependiendo más de la voluntad del jugador que de la cláusula de rescisión recogida en su contrato. 100 millones no son pocos, pero la posibilidad de fichar a un delantero de su nivel por esta cantidad sigue resultando tentadora para los más ricos.
