La Liga
El mediodía del sábado ofreció una imagen poco habitual en el Santiago Bernabéu. Marcelo, que ha marcado una época en el Real Madrid como lateral izquierdo, adelantaba su posición frente al Levante, cediendo su hábitat natural a Theo Hernández.
La sanción a Cristiano Ronaldo y las rotaciones de Zinedine Zidane dieron lugar a un Madrid poco reconocible con carencias en la creación y la definición. El reajuste táctico del francés también provocaba una anomalía en la banda izquierda. La reubicación de Marcelo fue la fórmula utilizada por Zidane para conceder la titularidad a Theo por primera vez esta temporada. Y la convivencia del brasileño y el francés en el terreno de juego fue nociva para el Real Madrid.
Se trata de dos laterales izquierdos muy diferentes. Marcelo, técnicamente brillante, posee una creatividad casi ilimitada y única en su posición. Theo muestra una potencia devastadora en carrera, aunque su precisión en el centro es claramente mejorable.
A pesar de sus diferencias, ambos basan sus virtudes ofensivas en su largo recorrido por la banda, no en un posicionamiento adelantado. Ayer, contra el Levante, Theo desplazó a Marcelo. Un movimiento táctico teóricamente válido por las cualidades ofensivas del brasileño, pero Marcelo, probablemente el mejor lateral izquierdo del mundo, debe ejercer como tal.
