La reciente eliminación de la Europa League arrebató al valencianismo su última ilusión de la temporada. Apartado de la Copa del Rey y con una trayectoria desastrosa en la Liga para un equipo de su entidad, el Valencia CF afronta una etapa difícil en las próximas semanas.
Tras asumir la idea de que el Valencia vive un año perdido a nivel deportivo, la posibilidad del descenso se vislumbra en el horizonte valencianista. Tras la derrota de hoy ante el Celta en Mestalla (0-2), el margen del equipo de Gary Neville con la zona de descenso es de seis puntos.
Aunque su situación en la clasificación todavía no es crítica, la intermitencia del equipo y el ambiente creado en Mestalla son preocupantes. A falta de ocho jornadas para la conclusión de la Liga, el Valencia dispone de un margen de dos victorias sobre el primer puesto de descenso con el siguiente calendario: Las Palmas, FC Barcelona, Getafe y Real Madrid como visitante, y Sevilla, Eibar, Villarreal y Real Sociedad como local.
A priori, el calendario señala dificultades para el Valencia si el equipo no logra un triunfo tranquilizador en Las Palmas el próximo sábado. El debate en torno a Gary Neville ha cambiado. Ya no se cuestiona su renovación, sino su continuidad hasta final de temporada.
El rendimiento de sus jugadores bajo su dirección ya es conocido, y aunque Neville no sea el único responsable del momento actual del club, su permanencia en el banquillo supone un peligro para el Valencia a día de hoy.