La Liga
La carrera de Neymar ha tenido varias sorpresas inesperadas en lo que a traspasos se refiere. En primer lugar, estuvo su marcha del Santos FC, cuando el Real Madrid le tuvo atado, y posteriormente se decidió por el FC Barcelona. Todo ello, en una operación en la que las cifras nunca coincidieron, y de la que no se puede obtener un montante real de la misma.
En segundo lugar, encontramos su marcha al Paris Saint-Germain. Un año después de renovar, el jugador puso rumbo a París con el mensaje de querer ser un líder y no estar a la sombra de nadie. En la capital del amor le esperaba un contrato de 30 millones de euros anuales, y ser la imagen del club. Algunos apuntaban a un paso atrás en temas deportivos, que se ha terminado demostrando tanto en el Balón de Oro como en competiciones europeas.
Por último, todos los ingredientes hacían prever que Neymar iba a cambiar nuevamente de aires este verano. Sin embargo, un acuerdo para convertirle en el embajador del Banco de Qatar parece haber certificado su continuidad, previo contrato multimillonario de publicidad. Un acuerdo que hace casi imposible su salida en verano.
