Una de las sensaciones de la presente campaña de la Ligue 1 es Eduardo Camavinga. El precoz centrocampista ha recibido la nacionalidad francesa este viernes, en una ceremonia celebrada en Rennes.
Eduardo nació en 2002, en Angola, se mudó con dos años a Francia junto a su familia y ahora ha recibido la nacionalidad gala, igual que su padre, su hermano y su hermana. Camavinga, a pesar de tener 17 años, debutó el pasado mes de noviembre con la selección francesa sub-21. El jugador del Rennes jugó los 90 minutos en la victoria de los franceses 3-2 contra Georgia, en un partido de Clasificación para la Eurocopa sub21, donde ambas selecciones están en el grupo 2. El siguiente partido, la selección francesa perdió ante Suiza y Camavinga no pudo disputar el encuentro por una lesión muscular.
Por otro lado, este hecho es un aliciente para los grandes clubes del viejo continente, ya que no ocuparía plaza de extracomunitario. El buen rendimiento del centrocampista (ha participado en 16 de las 17 jornadas que ha disputado el Stade Rennes hasta el momento), anotando en el último partido del conjunto francés el gol de la victoria (0-1) ante el Olympique de Lyon. Cabe recordar que, según MD, su buen papel ha despertado el interés del Barcelona. Además de otros grandes equipos de Europa como el Atlético de Madrid, el Manchester United e incluso, el Real Madrid. Aunque no se puede obviar la alta cifra que pide su actual club; el diario L’Equipe apuntaba hace unas semanas que la cifra por la que Camavinga podría dejar el Rennes está ya cerca de los 60 millones de euros, una cantidad asombrosa para un jugador que acaba de cumplir los 17 años este mes de noviembre.