La Liga
Messi y Suárez han sido una pareja letal durante muchos años. Su química dentro y fuera del campo ha dado muchos réditos al Barça hasta esta temporada, en la que han seguido haciendo números pero han lastrado en otras facetas del juego importantes en el fútbol moderno, como es la presión y la intensidad.
El Barça juega con once y defiende con nueve. Esa ha sido la realidad con Messi y Suárez, que guardan sus esfuerzos para ser letales en ataque. Durante muchos años el Barça se lo podía permitir, porque se defendía con balón, pero ahora supone un lastre contra equipos intensos.
Ambos jugadores parecen haber finalizado una etapa en el Camp Nou, pero eso no quiere decir que tengan que separar sus caminos. Ambos podrían formar un pack para cambiar de aires y el Barça podría sacar un buen paquete a cambio de ambos. No es de extrañar que con el paso de los días se extienda el rumor de que el argentino y el uruguayo comiencen la temporada vistiendo la misma camiseta.
El precio para que cualquier club tenga a Messi podría incluir sumar también a Luis Suárez en la operación. El argentino tiene la sartén por el mango y no le ha gustado el trato del Barça con su amigo. Ambos son aliados en esta guerra y pese a que están explorando varias opciones, podrían incluso intentar alguna maniobra común de presión que les lleve a otro destino.
En ese caso, el club que los recibiera ganaría más de 50 goles por temporada, aunque tendría que adaptarlos en un nuevo ecosistema donde igualmente tendrían dificultad para convivir. El Barça, que quiere agotar las vías para retener a Messi, podría acabar claudicando si Suárez entra en el pack y de desprende de dos fichas elevadas de una tacada sacando a cambio un jugoso intercambio. Todavía quedan muchas páginas por escribir de este culebrón.
