La Liga
Pedro Porro está siendo el gran damnificado por el cambio de sistema del Girona FC de Eusebio. Desde hace algunas jornadas el cuadro catalán ha pasado de jugar con tres centrales y carrileros largos a hacerlo con una línea de cuatro atrás. Y claro, el joven lateral catalán ha pasado de ser intocable a no jugar.
Tal y como ocurrió en campo del Madrid (titular relevado al descanso), en casa frente a la Real Sociedad y ante el Rayo Vallecano, Eusebio ha decidido alinear hoy (ante el Valencia) en el costado derecho de la defensa gerundense al polivalente central Jonás Ramalho. Por lo que Porro ha quedado relegado a un segundo plano y ha dejado de jugar. En los citados cuatro partidos ha disputado sólo 73 minutos de los 360 jugados por su equipo.
Situación que no beneficia al prometedor defensa, pero de la que debe aprender. Si Porro ha pasado de ser tan determinante como carrilero a prácticamente no jugar como lateral será porque Eusebio aún no le ve preparado para integrar una línea defensiva de Primera División. Que siga aprendiendo y mejorando, porque nivel y futuro tiene de sobras. Y mientras tanto, que Valencia, Atlético y Sevilla le sigan de cerca, porque es un lateral con muchísimo camino por recorrer en la élite.
