La Liga
La progresión de futbolistas ajenos al Real Madrid tiende a minimizar el valor de los grandes jugadores que ya pertenecen al club blanco. En el caso de los primeros, las buenas rachas se magnifican y los baches se infravaloran. En el caso de los segundos, suele ocurrir lo contrario. La inmediatez de cada resultado crea la tentación de extraer conclusiones. Una tentación en la que frecuentemente caemos periodistas y aficionados.
La irregularidad del Real Madrid a lo largo de esta temporada ha sido evidente. La plantilla tiene un amplio margen de mejora en determinadas posiciones, pero el núcleo del equipo blanco aspira a ganar su tercera Liga de Campeones consecutiva. Una realidad frecuentemente infravalorada y que refleja en su justa medida el alcance histórico de estos futbolistas, incluso si el Liverpool conquistara la Champions la próxima semana.
Keylor Navas, Dani Carvajal, Sergio Ramos, Marcelo, Casemiro, Toni Kroos, Luka Modric, Isco Alarcón, Marco Asensio, Gareth Bale, y por supuesto, Cristiano Ronaldo, son once de las estrellas que el Madrid debe apreciar y tener en su plantilla, salvo que las decisiones de Zinedine Zidane o una oferta económica de otro club creen un escenario diferente.
