La Liga
Borja Iglesias vive uno de los momentos más singulares de su carrera. Mientras disfruta de su papel con España en el Mundial 2026, el jugador del Celta de Vigo también se ha convertido en un objetivo muy serio para América de México, que prepara un movimiento directo para convencerlo.
El interés no es una simple llamada de mercado. La entidad mexicana quiere reunirse con el Panda en Los Ángeles, aprovechando su viaje a Estados Unidos para disputar un amistoso frente a LA Galaxy. Al frente estará Santiago Baños, presidente de Las Águilas.
Borja Iglesias, entre la Roja y el mercado
El contexto deportivo favorece el ruido. Borja Iglesias acaba de debutar en el Mundial entrando en el tramo final del partido ante Portugal, un premio a su trabajo silencioso y a su peso dentro del vestuario. No es titular, pero su rol está muy valorado.
A sus 33 años, el atacante santiagués atraviesa una etapa de madurez plena. Su temporada en LaLiga le ha devuelto visibilidad y ha reforzado su imagen de delantero competitivo, asociativo y útil más allá del área rival.
El Celta de Vigo lo considera una pieza importante para Claudio Giráldez. Tiene contrato hasta el 30 de junio de 2027, con opción a una temporada adicional, y no necesita venderlo a cualquier precio. Por eso la negociación parte de una posición firme.
América de México prepara una ofensiva importante
El América de México quiere un golpe de autoridad en el mercado. La dirección deportiva entiende que Borja Iglesias aportaría jerarquía, gol, experiencia internacional y una proyección mediática inmediata para reforzar el ataque.
Según las últimas informaciones, el Celta de Vigo habría fijado el precio de salida en 10 millones de dólares, una cantidad cercana a los 9 millones de euros. Antes de entrar en esa cifra, el club mexicano quiere saber si el jugador está dispuesto a escuchar.
La reunión de Los Ángeles puede marcar el ritmo de toda la operación. Si Santiago Baños logra seducir al delantero con el proyecto deportivo, América intentará después ajustar el importe del traspaso. La prioridad es lograr el sí del futbolista.

LaLiga pierde otro nombre si el Panda acepta
Para LaLiga, una salida de Borja Iglesias sería otra marcha relevante hacia un mercado cada vez más agresivo económicamente. México lleva tiempo intentando atraer nombres reconocibles desde Europa, y el delantero encaja en ese perfil.
El jugador tiene una decisión delicada por delante. En Vigo cuenta con continuidad, cariño y un entorno competitivo. En América tendría un rol protagonista, un contrato importante y la posibilidad de abrir una etapa distinta.
El club gallego no va a regalar a uno de sus atacantes más determinantes. La temporada pasada invirtió para quedárselo y ahora solo aceptaría moverse si la propuesta se acerca a sus exigencias. Perderlo obligaría a buscar otro nueve.
La cumbre de Los Ángeles será clave
El punto decisivo está en la voluntad del futbolista. Si Borja Iglesias no se muestra convencido, la operación quedará tocada antes incluso de arrancar la negociación formal entre clubes. Si el Panda abre la puerta, el escenario cambiará de inmediato.
El América de México está dispuesto a insistir y a poner dinero sobre la mesa, pero necesita una señal clara. La operación todavía no está cerrada, aunque sí ha entrado en una fase importante, con contactos presenciales y una cifra de referencia.
Borja Iglesias tiene ahora la palabra. Entre el escaparate del Mundial, su situación en LaLiga y la ofensiva mexicana, el delantero del Celta afronta una decisión que puede marcar el tramo final de su carrera.
