La Liga
El mercado de fichajes siempre depara pulsos de alta tensión hasta el último suspiro, y en esta ocasión el protagonismo ha recaído sobre el Getafe, que ha decidido plantar cara a las seductoras ofertas provenientes de la Serie A.
La noticia ha saltado tras el firme rechazo de la entidad azulona a una propuesta formal de siete millones de euros emitida por el Como, el ambicioso proyecto deportivo liderado por el técnico español Cesc Fàbregas.
El mediocentro madrileño Luis Milla se ha convertido en el objeto de deseo del conjunto transalpino, que buscaba un director de orquesta con experiencia para dar un salto de calidad en su retorno a la élite. Sin embargo, las cifras puestas sobre la mesa por el club del Lago de Como no han logrado convencer a la directiva encabezada por Ángel Torres, que considera la oferta insuficiente para los intereses del equipo.
El Getafe mantiene su columna vertebral ante el interés italiano
Para el esquema táctico de José Bordalás, perder a un futbolista de este perfil en el tramo decisivo de la planificación deportiva supondría un contratiempo logístico y deportivo de dimensiones incalculables. Milla no es solo un distribuidor de juego, sino el pulmón que conecta las líneas de un Getafe que prioriza la solidez defensiva y la competitividad extrema en cada duelo individual de la Liga.
Aunque el club del sur de Madrid necesita equilibrar su límite salarial para cumplir con las estrictas normativas de la competición, la tasación del centrocampista se mantiene firme cerca de los diez millones. La diferencia de tres millones entre lo ofrecido por los italianos y lo pretendido por la directiva madrileña ha sido el principal escollo que ha dinamitado las negociaciones en estas últimas horas.

La importancia de Luis Milla en el esquema de Bordalás
Dentro del vestuario azulón, el respeto por el dorsal '5' es absoluto, siendo uno de los máximos asistentes del fútbol europeo y una pieza indispensable para asegurar la permanencia en la primera categoría. El Getafe entiende que el mercado está inflado y desprenderse de su brújula por una cantidad que no permita buscar un relevo de garantías sería una decisión sumamente arriesgada para el futuro cercano.
Con un contrato que vincula al futbolista con el Coliseum hasta junio de 2027, la posición de fuerza de la entidad madrileña es clara: no habrá rebajas por sus jugadores más determinantes y valiosos. El jugador de 31 años está viviendo uno de sus mejores momentos profesionales, demostrando una madurez táctica que ha encandilado a varios ojeadores internacionales, especialmente a los del entorno de Fàbregas.
Blindaje estratégico del pivote azulón
A pesar de que el Como intentó presionar en los últimos compases del mercado, el Getafe ha preferido la estabilidad deportiva por encima de un ingreso inmediato que no solucionaría todos sus problemas financieros actuales. La continuidad de este baluarte permite a los aficionados soñar con una temporada tranquila, alejados de los puestos de peligro y confiando en la capacidad de mando de su mediocentro estrella sobre el césped.
En las oficinas del club se respira alivio, sabiendo que retener el talento es a veces el mejor fichaje posible, especialmente cuando el mercado de agentes libres ofrece pocas alternativas reales de ese nivel. El Getafe cierra así la puerta a las especulaciones veraniegas, confirmando que Luis Milla seguirá siendo el encargado de marcar el ritmo y el tempo en los partidos más exigentes de la temporada.
