El Valencia y la Juventus de Turín llevan varias semanas de negociaciones ya que los italianos quieren hacerse con los servicios de Joao Cancelo, jugador que Massimiliano Allegri quiere para reforzar su carril diestro. La postura del equipo che es muy tajante, no quieren jugadores como moneda de cambio, tan sólo quieren dinero en efectivo y no quieren dar su brazo a torcer ya que la venta del protugués será su fuente de ingresos más grande para afrontar este mercado de fichajes.
Según desvela 'Superdeporte', ambos equipos han intensificado los contactos tras la cumbre de Milán para dar con la fórmula económica que contente a todos. El contexto provoca que los de Mestalla deban ser flexibles en cuanto a las condiciones de pago y plazos, siempre y cuando los juventinos respeten una venta próxima a los 40 millones, que es el acuerdo que en su momento se pactó en la opción de compra con el Inter. Giuseppe Marotta, director general del campeón italiano, se comprometió a satisfacer un precio cercano a la opción de compra que a finales de mayo dejó escapar el Inter de Milán al no ejercer la opción de compra de unos 39 millones que tenía por el portugués.