La Liga
Cristiano Ronaldo es un goleador imparable, voraz, hambriento y tremendamente ambicioso. No lo descubriré ahora, pero si alguien pensaba que el astro portugués se haría pequeño lejos del Santiago Bernabéu estaba muy equivocado. Le costó adaptarse a la Juventus de Turín, es verdad, pero con el paso de las semanas está empezando a ser el que tantas tardes de gloria dio en Chamartín.
Algo más centrado que cuando jugaba en el Real Madrid, Cristiano sigue conservando su facilidad goleadora en una de las ligas más complicadas para ver portería: la italiana. Pese a que como comentábamos, muchos dijeron que Ronaldo se hundiría lejos del cuadro blanco, el astro luso está brillando a la vez que el conjunto madridista tiene muchos problemas para ser competitivo en Liga.
El Madrid, tal y como decíamos, sí que echa de menos a Cristiano. Bien es cierto que Isco tiene razón cuando dice aquello de que no hay que llorar por los que no están, la realidad es que el Real es otro sin el crack portugués y, si le añadimos que no ha llegado nadie para relevarlo, el problema es el que es. Y es mayúsculo.
