No es ningún secreto que Jan Oblak ha sostenido al Atlético de Madrid en las últimas temporadas. El seguramente mejor portero del mundo se ha convertido en un muro infranqueable, siendo el artífice de muchos puntos sumados en victorias ajustadas.
Más que paradas, Oblak ha coleccionado milagros, convirtiéndose en un portero infranqueable que va bien por alto, en el uno contra uno, además de hacer gala de grandes reflejos. Sin embargo, lleva un tiempo sin ser todo lo determinante que tenía acostumbrado a los atléticos, algo que está acusando el conjunto del Cholo Simeone, al que este año le cuesta más dejar la puerta a cero.
Frente a la Juventus, recibió un gol de Dybala, de esos que en otro momento hubiera parado. El golpeo del argentino fue espectacular, pero no imparable para un portero de la categoría de Oblak. Recientemente recibió otro gol del Mudo Vázquez en el que tampoco estuvo del todo acertado, encadenando dos pequeños errores impropios en él. El Atlético no puedo dejar la portería a cero frente al Granada ni frente al Espanyol, teniéndonos que retrotraer al partido frente al Athletic para encontrar el último recital del meta rojiblanco.
Ante el Barça, se espera que deje atrás esta versión terrenal y vuelva a ser ese portero con dotes divinos capaz de hacer milagros. El Atlético necesita al mejor Oblak.