La situación de Steven Nzonzi es de sobra conocida. El centrocampista del Sevilla FC abandonará su actual club en el próximo mercado de invierno debido a sus irreconciliables diferencias con el cuerpo técnico que dirige Eduardo Berizzo.
Por su parte, el FC Barcelona, pretende reforzar una plantilla talentosa pero descompensada en la ventana de enero. Pese a que la posición de medio centro no es una de las prioridades de los técnicos blaugranas, ¿por qué no plantearse entrar en la puja por Nzonzi? Con Ernesto Valverde, Sergio Busquets ha vuelto a su mejor nivel. El sistema del técnico vasco potencia sus virtudes, y él ha respndido con creces a su confianza. Su ausencia, en definitiva, sería catastrófica en los meses decisivos de la temporada.
Sin embargo, la plantilla carece de un especialista en esa posición capaz de sustituirle con todas las garantías y ofrecerle el descanso necesario a un futbolista que ya no cuenta con la frescura de la juventud. Pese a que tanto Rakitic como Sergi Roberto han demostrado poder actuar con soltura en su lugar, ninguno de los dos -como sí hace Nzonzi- encaja en ese perfil al cien por cien. Mascherano, por su parte, nunca ha cuajado como medio centro en el FC Barcelona y su marcha en enero parece un hecho.
En opinión del que escribe estas líneas el fichaje de Nzonzi por el Barça sería -siempre que su precio no fuese excesivo- un excelente refuerzo para afrontar la segunda mitad de la temporada. Un jugador capaz de dar amplitud a la plantilla y descanso a una de sus figuras.