Premier League
Los Diablos Rojos bajaron al infierno, o por lo menos lo hicieron a la Europa League, lo que se ha convertido en una verdadera pesadilla para los grandes europeos que no están pasando por su mejor momento. El Manchester United fue eliminado de la fase de grupos de la UEFA Champions League después de su derrota contra el RB Leipzig, un resultado decepcionante para un equipo que hizo una inversión importante en el último mercado de fichajes y que venía de cosechar triunfos interesantes en las primeras jornadas.
El conjunto dirigido por Ole Gunnar Solskjaer perdió tres de sus últimos cuatro partidos en la competición ante el Istambul, PSG y RB Leipzig, lo que sirvió para quedar eliminado y bajar a la UEFA Europa League, una verdadera humillación para uno de los equipos más importantes del mundo. Y todo fue una verdadera hecatombe. El triunfo en París y la goleada ante los alemanes quedaron en el olvido pero, más allá de todo esto, su eliminación está más que justificada.
Una caída impresionante pero sin sorpresas
El Manchester United, pese a llegar con muchas opciones e clasificar a octavos y estar en los puestos de vanguardia de la Premier League, estaba rindiendo a un nivel muy bajo en cuanto al juego. Era un equipo apático, con pocas ideas ante equipos que le replegaban y que necesitaba mucho de lo que podía aportar Bruno Fernandes. Si el portugués no aparecía, no pasaba nada. Un escenario desolador para un equipo que tiene jugadores de primer nivel y un proyecto que debía dar un salto de calidad esta temporada.
La continuidad de Ole Gunnar Solskjaer está en la cuerda floja debido a que no está dándole ese plus competitivo a una plantilla interesante. El Manchester United, según varios informes, tenía en la mira a varios entrenadores para suplirlo después de la derrota en casa ante el Tottenham Hotspur. Hoy la derrota contra el Leipzig volvió a activar los teléfonos de los dirigentes que saben que necesitan un entrenador con más cliché para competir ante los mejores.
