La Liga
Isco Alarcón y James Rodríguez no están satisfechos con su participación en el Real Madrid durante el último año. Su presencia en el terreno de juego ha sido muy intermitente, debido principalmente a la apuesta de Zidane por el 4-3-3 y a la mayor competencia creada en la plantilla por jugadores como Marco Asensio y Lucas Vázquez. Sin embargo, la lesión de este último en el sóleo de su pierna derecha (cuatro semanas de baja), unida a la anterior de Gareth Bale, allana el camino de los jugadores descontentos.
Además, enero ofrece un calendario cargado de partidos: dos o cuatro de la Copa del Rey (según el resultado de la eliminatoria contra el Sevilla) y cuatro de Liga (Granada, Sevilla, Málaga y Real Sociedad).
Sin Vázquez y Bale, Zidane carecerá de un jugador específico en la zona de ataque por la banda derecha. El entrenador del Real Madrid tendrá la posibilidad de alinear al mismo tiempo a Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Álvaro Morata o de apostar por un 4-4-2 con un mediapunta nato.
Esta última opción abriría las puertas de la titularidad a Isco, James o Asensio. A partir de febrero, con Vázquez y el posterior regreso de Bale, el malagueño y el colombiano afrontan un escenario más oscuro. Sin duda, enero supone una fase crítica que les ofrece la oportunidad de cambiar la opinión de Zidane.
