UEFA Europa League
Dentro de la euforia que debe sentir un entrenador cuando le fichan un crack de talla mundial, Unai Emery debe estar también un poco asustado por todo lo que se le viene por delante. Al margen de llevar ya más de un año en un club que aspira a ganarlo todo, el técnico guipuzcoano tiene ahora la presión de tener que ganarlo todo.
Ya no bastará con levantar la Copa de Francia, como sucedió la temporada pasada, este curso que viene el presidente del París Saint-Germain, el emir qatarí que manda en la sombra y la afición parisina lo querrán todo. Querrán la totalidad de títulos a nivel nacional, -obviamente-, pero también exigirán a los suyos hacerse con la Champions. Es lo que tiene terminar pagando más de 400 millones por un jugador como Neymar.
Así pues, a Emery y a los suyos les espera una temporada algo atípica y particular. Pese a haber mejorado sustancialmente la plantilla, -lo cual siempre te acerca mucho más a ganar campeonatos-, el conjunto parisino tiene la presión añadida de no poder fallar. Pero ojo, porque esa presión también la tendrán los City, United y compañía, al margen de los ‘habituales’.
