La Liga
El Real Madrid dijo prácticamente adiós a la Liga tras caer en casa ante el Girona, en un partido en el que Solari volvió a contar con Bale como suplente, entrando el jugador galés durante la segunda mitad del encuentro, en una actuación más que cuestionable por parte del jugador galés.
Tras superar una lesión, Bale ha vuelto a la dinámica de grupo, pero su rendimiento está a años luz del que se espera por un jugador que en su día costó 100 millones y cuyo rendimiento se ha limitado a unos pocos goles en partidos trascendentes.
Ni por la banda izquierda ni por la derecha, Bale ha demostrado ser ese jugador diferencial capaz de liderar al Tottenham, pasando por el Bernabéu con una actitud poco profesional en algunas ocasiones, y dejando en muchos partidos como este ante el Girona, una sensación de pasotismo absoluto que el Madrid no debe consentir ni un solo segundo, buscando para el jugador galés una venta de cara al próximo verano.
