La Liga
Quique Sánchez Flores ha vuelto a demostrar, una semana más y en un nuevo equipo, que no se casa con nadie y que es lo suficientemente valiente como para, ante una situación delicada, apostar por gente joven y desconocida. Hoy lo ha vuelto a hacer. Como hizo en su momento con Marc Roca y Aarón Martín, el técnico madrileño ha apostado por el jovencísimo Óscar Melendo cuando Deportivo Alavés y RCD Espanyol empataban a cero.
“Son chicos que llaman a la puerta y demuestran que están preparados. El Espanyol tiene una gran academia y nosotros vemos jugadores jóvenes con ambición y ganas. Es una bendición que estén con nosotros”, ha valorado Quique una vez terminado el encuentro, tras ser requerido por la entrada de Melendo, un futbolista de 19 años formado en la Escuela del Espanyol.
El canterano blanquiazul, intocable en el filial perico, donde esta temporada ya ha disputado 14 encuentros, ha gozado de casi media hora en su debut en Primera División. 30 minutos que ha aprovechado para brillar, al igual que hicieron en su día Roca y Aarón, las otras dos apuestas de Quique. Y es que, el entrenador espanyolista, mejor o peor, no se casa con nadie.
