La Liga
Ni la vuelta de Zinedine Zidane al banquillo del Real Madrid ha hecho que Gareth Bale recupere su mejor versión en estos últimos encuentros, ni siquiera que de buenas sensaciones sobre el terreno de juego. El futbolista merengue está irreconocible esta temporada y la afición del Santiago Bernabéu se lo está recriminando desde la grada ya que era uno de los futbolistas que debían dar un paso al frente tras el adiós de Cristiano Ronaldo en el pasado verano.
Desde el regreso de Zidane al banquillo del Madrid, Bale ha jugado todos los minutos posibles. No le ha dejado de lado el francés, pero el extremo no emite señales positivas. Está desconectado del juego y de sus compañeros. Ayer, ante el Huesca, jugó la primera parte por la derecha y la segunda por la izquierda y apenas intervino con regularidad en el juego, una situación que empieza a crispar a la afición blanca. Sin duda, Gareth Bale era el futbolista del que más se esperaba esta temporada pero lo cierto es que parece haber dado un paso atrás en su rendimiento justo en el peor momento y a pesar de que su agente asegura que no se marchará del Madrid, su mal rendimiento le coloca en la rampa de salida.
