La Liga
El fichaje de Nicolás Otamendi por el Atlético de Madrid no será tan fácil como se presuponía en un principio. El Oporto no quiere dejar marchar a su futbolista sin antes hacer caja por su traspaso y como ya le ha comunicado a la secretaría técnica rojiblanca no lo venderán salvo que se pague su cláusula de rescisión, valorada en 30 millones de euros. El club del Manzanares tiene el Ok del defensa y espera que el conjunto luso entre en razón y acepte una cantidad menor por dejarlo marchar.
La clave la tendría Jorge Mendes, el todopoderoso agente es el encargado de realizar las pertinentes gestiones con el Oporto, en nombre del Atlético, dada su estrecha relación de amistad con Gil Marín y espera conseguir hacerse con los servicios del central muy pronto. Una de las opciones que podrían desbloquear la operación sería incluir a Pizzi o algún otro jugador del agrado del equipo luso. Parece que el fichaje de Otamendi se hará esperar algún tiempo más.
