El Real Betis suspiraba por un mediocampista defensivo en el pasado mercado invernal. Desde la insuficiente planificación llevada a cabo por los dirigentes el pasado verano, la posición del ‘5’ defensivo quedó vacía y aún más huérfana tras la lesión de William Carvalho de larga duración. Es por eso que ahora, tras la llegada de ese tan ansiado fichaje que es Guido Rodríguez, cómo le está costando tanto entrar en los planes de Rubi y hacerse con un puesto de titular. ¿Por qué?
Todo tiene una explicación, y la no entrada de Guido Rodríguez en la titularidad verdiblanca responde a meros temas de forma física. Al argentino se le esperaba con los brazos abiertos, hacía mucha falta un futbolista que equilibrase al equipo y que fuese importante en esa tarea de solidez defensiva, recuperación de balón y distribución. Ya lo tiene, pero como sucedió con otros movimientos, ha llegado sin fondo físico.
LaLiga Santander es una competición que se caracteriza por su alto ritmo, por sus altas exigencias físicas. Es algo básico para competir en un torneo como este, algo que Guido Rodríguez irá consiguiendo con el paso de las semanas a base de entrenamientos y de preparación física del club. Pese a todo lo que le necesita el Betis, la valoración del impacto de su desembarco en LaLiga tendrá que esperar.