Hubo un tiempo, no tan lejano, donde los altavoces mediáticos defensores del madridismo inventaron el término ‘saldo arbitral’. No había tertulia donde no se acuñara este argumento para deslizar posibles manos negras en las ligas ganadas por el Barça.
Las estadísticas de penaltis y expulsiones a favor y en contra sonreían a los culés. Eso sí, una estadística troceada, ya que comenzaba a contar a conveniencia. Nadie se paraba a analizar si las decisiones eran justas, injustas, o si estaban motivadas por la forma de jugar de cada equipo.
Ahora resulta que el Real Madrid es el equipo de la liga con mejor saldo de penaltis a favor en las últimas tres temporadas, según publicó Goal recientemente. Es curioso que con el cambio de tendencia, el ‘saldo arbitral’ haya desaparecido como tema habitual en las tertulias. La estadística sólo es válida cuando conviene.
El Barça cada vez ataca menos y ataca peor, lo que posiblemente le perjudique a la hora de sacar penaltis a favor. Por contra, el Madrid tiene un estilo más elaborado y menos directo, lo que está provocando que pise el área de forma diferente y con mayor posibilidad de contactos. Mientras los culés se han quedado sin encaradores, más allá de Messi, en el Madrid han irrumpido los Vinicius, Hazard y compañía que insisten en buscar el desequilibrio, aumentando las opciones de que sean derribados en el área.
Al final, el saldo arbitral no es más que una ‘milonga’ derivada del tipo de juego de cada equipo, que se acaba manifestando en las estadísticas. Que ahora el Madrid sea el equipo con más penaltis a favor, no quiere decir que esté recibiendo un beneficio arbitral. Pero lo mismo sucedía hace no tantos años cuando la realidad era la contraria. A los inventores del saldo arbitral se les ha caído el 'Chiringuito', pero volverán a recuperar el término cuando convenga, porque el fútbol es cambiante y vive de dinámicas.