Premier League
La dirección del rumbo del AS Monaco sigue moviéndose de lado a lado con demasiadas directrices opuestas, como si de una veleta se tratase. La destitución de Robert Moreno ha sorprendido hasta a los más escépticos, pues el trabajo del técnico español había sido considerable y en una dirección que, al menos, marcaba un destino fijo. ¿Qué buscan ahora con su destitución y el nombramiento de Niko Kovac? Desde luego que, al menos perdidos lo que es perdidos, no van.
Muchos aficionados del fútbol alemán tienen en su ideario mental una concepción ligeramente negativa de la figura de Niko Kovac por su paso reciente por el Bayern de Múnich. La realidad es que el croata no cumplió con las expectativas, no generó un pico de rendimiento de uno de los mejores planteles del universo y no obtuvo los resultados esperados, algo que sí ha sucedido a posteriori con el nombramiento de Hansi Flick.
Sin embargo, si algo ha demostrado Niko Kovac a lo largo de su trayectoria profesional ha sido que es capaz de hacer pasar a equipos que residen en una cómoda segunda línea de la élite a la primera, donde ya residen los grandes gigantes del país. Ese es el mejor resumen posible de su Eintracht de Frankfurt, que consiguió pelear con los más grandes a través de un estilo de juego atrevido y concienzudamente estudiado.
Niko Kovac es un confeso amante del juego ofensivo. Su equipo necesita contar con una serie de jugadores con peligro en fase ofensiva, con delanteros y mediapuntas que se muevan con libertad, busquen el juego asociativo y la combinación entre sí…
Por supuesto, realizar un mercado de fichajes acorde a la entidad y a esta nueva dimensión de juego en la que se adentra el equipo con la elección de su nuevo técnico. La compensación y el equilibrio de sus líneas, la formación y crecimiento del talento y la juventud… son algunas de las características principales a las que atenderemos desde el día 1 de Niko Kovac en el AS Monaco.
El del Principado, ese equipo que hace apenas unas temporadas levantó una Ligue 1 al todopoderoso París Saint-Germain, alcanzó las semifinales de la Champions League y llegó a acariciar el cielo con un plantel único y plagado de grandes estrellas a pleno rendimiento. ¿Movimiento acertado en el Principado o error?
