Neymar sigue creciendo en el FC Barcelona. La sociedad que crea junto a Leo Messi y Luis Suárez, la famosa ‘MSN’, es considerada por muchos la mejor delantera del momento e incluso la mejor de la historia. Las actuaciones del brasileño suelen ser siempre destacadas, pero el hecho es que cuando Leo Messi, líder absoluto del equipo y jugador que más intervenciones acumula por partido, no puede jugar, el rendimiento de Neymar se dispara.
Ya el año pasado, Ney se echó el equipo a las espaldas mientras Messi estuvo lesionado, anotando 10 goles en los 8 partidos que se perdió el argentino. Este año, cuando Leo no pudo jugar ante el Sporting, otros dos goles más de Neymar. De hecho, su promedio goleador es el mejor indicativo para ver las diferencias de rendimiento del brasileño con o sin el ’10’ en el campo. Si con Messi en el campo el promedio goleador de Ney es de un gol cada 157,8 minutos, sin el argentino el ‘11’ marca cada 80 minutos.
Pero, más allá del promedio goleador, es la influencia en el juego y el número de intervenciones que acumula Neymar cuando Messi no está. Este sábado, ante el Deportivo, la historia se repitió de nuevo. El de Rosario partía en el banco y el brasileño lo hacía como titular, y la verdad es que se vio a leguas que el rol de Ney cambia si Messi no juega. Neymar abandonaba el carril izquierdo con naturalidad, ocupando posiciones más centradas y apareciendo en zonas del campo donde no estamos acostumbrados a verle. Se asociaba con todos y de sus botas salían todas las ocasiones de peligro de su equipo. Nos suena, ¿verdad? Neymar hacía de Messi. Tanto fue así que asistió en 3 de los 4 goles del equipo, el último, curiosamente, a Leo Messi, que había entrado en la segunda parte.
No es que Neymar se cohíba cuando está Messi, sino que su rol es diferente. Messi es el generador de todo juego con sentido y con él en el campo la función de Ney es fijar la banda izquierda y finalizar jugadas que empiezan, como no, por la derecha. Cuando el argentino no puede jugar Neymar realiza, de maravilla, esa función de generador del juego de la que se aprovechan el resto de compañeros.