Neymar y el Real Madrid han protagonizado uno de los culebrones del verano. Finalmente, el jugador se quedó en el Paris Saint Germain, pero el caprichoso destino quiso que el club blanco y el jugador carioca volvieran a encontrarse. Los parisinos se medirán esta semana al cuadro madrileño en el Santiago Bernabéu, ya ganaron en el Parque de los Príncipes por tres a cero, en el supuesto regreso de Neymar a la Casa Blanca. Supuesto porque, pese a que el jugador está dispuesto a vestirse de corto y se encuentra muy motivado de cara al encuentro del martes, su entrenador no lo tiene tan claro.
Thomas Tuchel y Neymar nunca han tenido una buena relación, y eso es algo que se sabe. Tras casi dos meses de baja, lesión el pasado 13 de octubre contra Nigeria en un compromiso internacional, el brasileño volvió a enfundarse la elástica de su equipo para jugar contra el Lille, y se le nota que no está al cien por cien de sus capacidades. Esto, sumado a su viaje relámpago a Madrid para ver la Copa Davis de tenis que organiza su amigo Gerard Piqué, ha provocado que la relación empeore, ya que Tuchel cree que el jugador no se toma lo suficiente en serio su vida profesional.
El técnico parisino no quiere depender de los caprichos de su pupilo para jugar, y tiene claro que si Neymar se tiene que quedar en el banquillo, allí ha de quedarse. Todo se resolverá el próximo martes, más o menos sobre las ocho menos cuarto de la tarde, cuando Tuchel decida si el carioca será titular o no en el Bernabéu.